domingo, 17 de julio de 2011

De paseo a Olmué (y almuerzo en el El Rústico)


Parte 1

Todavía se escucha como caen las gotas desde el techo, mientras el sol ilumina la calle y los árboles se mecen al ritmo suave de la brisa. Es el segundo sábado de julio. En la casa la familia se levanta y nosotros guardamos los bolsos en el auto.

Es un buen día para viajar. Los chicos están de vacaciones, la tormenta ya se acabó y yo llevo más de tres semanas sin ir al trabajo... Mañana juega la selección, el lunes presento mi proyecto de investigación. Mientras que los estudiantes siguen con las universidades tomadas.

jueves, 14 de julio de 2011

Se están quedando solos


Entraron como Pedro por su casa, inflaron sus pechos y caminaron por los pasillos de la Moneda muy seguros de sí mismos. Si el éxito los acompañó en sus negocios privados, por qué la suerte no los seguiría en la administración de esta gran empresa llamada Estado. Más aún cuando las leyes de este organismo fueron creadas y sacramentadas por sus compañeros de filas allá por los años 80.

Dos misiones claras dictadas por el destino, primero el terremoto y luego el rescate de los mineros, les permitieron figurar como líderes seguros de sí, proyectando su imagen de emprendedores, ahora desde el Estado.

Pero el tiempo pasó, la contingencia se desinfló con el paso de los meses y comenzaron a hacer lo que deseaban desde un principio: gobernar como un gobierno de derecha.

sábado, 9 de abril de 2011

Primer día en Roma


A eso de las once de la mañana aterrizamos en el Aeropuerto Fiumicino. Con un poco de dolor de cabeza y el cuerpo cortado, producto de nuestra despedida de Atenas, caminamos hasta el metro y nos dirigimos a Termini.

sábado, 12 de marzo de 2011

Isla Egina, Grecia


Aquella mañana de invierno el sol resplandecía sobre Atenas. Junto a Macarena desayunamos en el Hotel Fivos y luego tomamos el metro hasta El Pireo, puerto de la ciudad.

El Cisne Negro


La búsqueda de la perfección, la soledad en medio de las ciudades modernas, la competencia y el escape, a través de la locura, el consumo de drogas o la muerte. Las películas de Darren Aronofsky tienen la capacidad de transmitir a través de sus guiones, fotografía y música, una imagen trágica de la sociedad contemporánea. Al ritmo de un video clip a veces más rápido, como en "Requiem por un Sueño"; en momentos más lento, como en "El Cisne Negro", se transmite una angustía que va contrareloj, con una estética que cautiva, pero al mismo arrastra a los protagonistas a finales desesperados.

martes, 15 de febrero de 2011

La Acrópolis

Nuestro paseo por el Ágora lo finalizamos en el Átalo, un espacio reconstruido, donde pudimos ver estatuas, cerámica y pinturas de los distintos asentamientos humanos instalados históricamente ahí.

Hecho esto comenzamos a subir la colina en busca de la Acrópolis. A poco andar vimos un cartel que indicaba el sitio del teatro de Heródoto, nos desviamos y llegamos a una gran construcción elaborada por el imperio romano, el primer siglo después de Cristo. El lugar aún se utiliza para diversas obras artísticas y se mantiene en muy buen estado.

lunes, 14 de febrero de 2011

Atenas y el Ágora

Luego de dejar nuestras maletas en el Hotel Fivos salimos a recorrer Atenas en forma aleatoria. Comenzamos por Plaza Monstariaki. A poco andar encontramos los primeros vestigios de la ciudad antigua, expresados en varias hileras de columnas apuntando al cielo, mientras al otro lado de la calle los locales del siglo XXI ofrecían bebidas, comida, souvenirs y ropa oriental.

viernes, 11 de febrero de 2011

La llegada a Atenas

Luego de un largo trayecto en avión, con escala en Buenos Aires y Roma. A casi tres días de haber cerrado la puerta de nuestro departamneto en Valparaíso, tomado nuestras maletas e iniciado el viaje, llegamos a Atenas.

jueves, 3 de febrero de 2011

Roma en tránsito


Hace algunas horas que aterrizamos en Roma. El viaje desde Buenos Aires no fue tan largo como esperábamos. Sobre el Atlántico aprovechamos de leer los libros que compramos en el Ateneo (uno sobre Roma y otro sobre Florencia), tuvimos un par de turbulencias, bebimos algunas cervezas y dormimos en nuestros angostos asientos de clase económica.